Años después, ya terminado sus dos mandtos, Menem escuchará la marcha peronista con oídos en cierto modo más tradicionales, cando cerca de ochocientos partidarios vengan a cantársela en desagravio durante su prisión domiciliaria por una causa por contrabando de armas. Igual la mejor explicación, o la más cínica, del significado de la marcha peronista durante el menemismo no vino de Menem sino de su ministro de Trabajo, el ex-sindicalista Jorge Triaca: "El verso de la marcha peronista que dice 'combatiendo al capital' es solo una licencia poética". En la frase de Triaca, la poesía es sinónimo de mentira; en el comentario de Lotersztain y Castelucci, es sinónimo de verdad. En este contraste filosófico, tan viejo como la poesía misma, cabe toda la fascinación de la marcha peronista como dramaturgia del exceso.Intentando desmentir, sin éxito, aquello de que quien mucho abarca poco aprieta.
sábado, 10 de febrero de 2018
La marchita, el escudo y el bombo - E. Adamovsky, E. Buch
Años después, ya terminado sus dos mandtos, Menem escuchará la marcha peronista con oídos en cierto modo más tradicionales, cando cerca de ochocientos partidarios vengan a cantársela en desagravio durante su prisión domiciliaria por una causa por contrabando de armas. Igual la mejor explicación, o la más cínica, del significado de la marcha peronista durante el menemismo no vino de Menem sino de su ministro de Trabajo, el ex-sindicalista Jorge Triaca: "El verso de la marcha peronista que dice 'combatiendo al capital' es solo una licencia poética". En la frase de Triaca, la poesía es sinónimo de mentira; en el comentario de Lotersztain y Castelucci, es sinónimo de verdad. En este contraste filosófico, tan viejo como la poesía misma, cabe toda la fascinación de la marcha peronista como dramaturgia del exceso.
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